Los días que videochat gratis siguieron, mamá y yo nos dedicamos a preparar el futuro más próximo que teníamos por delante. En mes o mes y medio tenía que entregar la cámara en la empresa con nuevos trabajos. Además tío Anselmo nos había invitado a cenar a su casa y eso, pues también haba que prepararlo. En ese entretiempo aproveché para comprarle un trípode, baratito, de segunda mano, a la cámara para que se mantuviera estática en sus grabaciones. Llegado el día de la cena, tío Anselmo nos llamó por teléfono cams sexo a mediodía para avisarnos que pasaría a buscarnos con el webcams eroticas coche a media tarde. Que nos pusiéramos guapos, sobre todo mamá, que se encontraba henchido de gozo y de todo, a las mil maravillas. A media tarde apareció tío Anselmo haciendo sonar el claxon de su vehículo. Mamá se había acicalado y vestido y aparecía tan elegante como lujuriosa. Yo, vestí normal, más preocupado de mis enseres de trabajo. Bajamos al la calle y cuando tío Anselmo observó la elegancia de mamá no tuvo por menos que piropearla... !Qué guapa! !qué elegancia! Después se dirigió a mi y observando follan la mochila me dijo:
